Una danza butoh para desligar al cuerpo del objeto de deseo.
Nuestros músculos también aguardan sueños, y buscan, como pescador en el alma de nuestra noche, algún atisbo de razón para pescar río arriba hacia su estado de pre-domesticación.
Formato: Investigación creativa en formato performance, improvisación, danza butoh y poesía.
Duración: 20 min aprox.
Por Águedda Ortega
Muestra en la galería Shapó Olé, Gaucín (Málaga), dentro del ciclo “Maratón de arte Contemporáneo”. 29 de Noviembre, 2025.
SINOPSIS
El sueño de un beso es un espacio donde se desliga al cuerpo del objeto de deseo para desplegarse en ese movimiento deseado originario.
Una investigación creativa que inicié en versos, luego en esculturas y en ilustraciones y por último en formato performance.
Esta pieza surge de la investigación de MUDA y de Coordenadas al Origen.
El sueño de un beso es un movimiento hacia la danza originaria del infinito en su multiplicidad de direcciones y tiempos que se inserta en cada movimiento, en cada parte de nuestro cuerpo, como gesto de nuestra interioridad de ir hacia el plano visible.
Esta pieza es en concreto una práctica desde la ternura de desdomesticación, de comenzar-en-lo-comenzado.
Esta investigación se basa en la experiencia de que si el cuerpo está demasiado constreñido va a buscar motivos razonables para su liberación aunque sea desde el inconsciente y lo grotesco. El cuerpo no está hecho para estar rígido, este es un paradigma cultural que puede modificarse.
Ir hacia el recuerdo del movimiento de la lengua fuera de los fonemas nos lleva hacia una danza de comenzar-en-lo-comenzado de nuestro cuerpo. Y esto es en última instancia na práctica liberadora.
Ver más: https://www.instagram.com/reel/DRxV53vjMB5/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==
Obras disponibles en la pestaña Galería de Obras:
https://www.aguedaortega.com/?page_id=5516
“A orillas del amar” y uno de la colección “Coordenadas al Origen”.
(1)
«A orillas del amar»
«Amo la violencia con la que tu sonrisa destruye mi rutina.»
Gabriel Garcia Marquez.
Y si es verdad, que algún día
este tímpano dejará de escuchar
tu hipnótica y misteriosa realidad,
solo querría haberme tomado tu voz a sorbos
abrazados en un vals.
Arvo Pärt sonando,
Für Alina por solo unos cuantos
quinientos de años.
Y si algún día en la caracola
dejara de escuchar al mar,
solo querría haber regado
este sentio con la sinfonía
de tu forma de hablar,
con el silencio al amanecer,
con el vaivén de las aguas acariciando
nuestro caminar a las orillas del amar.
(No hay más desdicha
que la que no fue dicha
y escuchada hasta los adentros.)
Un -Te amo, pronunciado sin más.
(2)
“Coordenadas del origen”
Recuperar el terreno exiliado (ex-hilado).
Traerlo a casa, hacerlo hogar.
Transitar lo desatendido,
ofrecerle un horizonte donde despertar.
Explorar los confines de lo acordado.
Deshacer las hebras de lo acordonado.
Sentir la multiversalidad de la mente.
Recordar los caminos naturales.
Habitar el cuerpo naciente.
Subir a la fuente,
inclinarse y beber la luz bullente.
En la cima asoma.
Desde el horizonte asciende.
No la luz, no la fuente.
La mirada del misterio es la que enciende.